Las soluciones
La solución a los problemas ambientales se ha abordado a lo largo de los últimos años desde diferentes frentes:
"La humanidad se encuentra en un momento decisivo de la historia. Nos enfrentamos con la perpetuación de las disparidades entre las naciones y dentro de las naciones, con el agravamiento de la pobreza, el hambre, las enfermedades y el analfabetismo y con el continuo empeoramiento de los ecosistemas de los que depende nuestro bienestar. No obstante, si se integran las preocupaciones relativas al medio ambiente y al desarrollo y se les presta más atención, se podrán satisfacer las necesidades básicas, elevar el nivel de vida de todos, conseguir una mejor protección y gestión de los ecosistemas y lograr un futuro más seguro y más próspero. Ninguna nación puede alcanzar estos objetivos por sí sola, pero juntos podemos hacerlo en una asociación mundial para el desarrollo sostenible".
Preámbulo del Programa 21: Programa de Acción de las Naciones Unidas de Río. Cumbre de la Tierra.
El objetivo: las cuatro erres
La solución a los problemas ambientales derivados de la producción de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) pasa por esta sencilla regla.
Este regla aglutina todos los actores de nuestra sociedad, desde gobernantes hasta ciudadanos de a pie, pasando por empresarios, comerciantes... Si conseguimos aplicarla entre todos mejoraremos notablemente la calidad del entorno.
- Reducir el consumo. Antes de comprar pensar si realmente lo necesitamos o si existe una alternativa mejor ambientalmente.
- Rechazar los productos tóxicos o peligrosos, los que lleven envases innecesarios. Dejar de comprar los productos que no nos sirven para nada, rechazar las bolsas de plástico en los supermercados
- Reutilizar. Muchos productos se pueden utilizar varias veces (como las pilas recargables), tienen envases retornables o podemos buscarles otro uso.
- Reciclar. Separando los residuos correctamente facilitamos que se utilicen para fabricar nuevos productos.
Los instrumentos: los cuatro flancos
Los principales tipos de medidas aplicables a la problemática de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) se pueden clasificar como político-legislativas, tecnológicas, económicas y sociales. Todas ellas son complementarias. Cada una de ellas tiene su función y ninguna por separado puede solucionar o evitar los problemas ambientales.
Medidas político-legislativas
Los instrumentos políticos son la base de la ordenación ambiental en la mayoría de los casos. La legislación sirve de marco de actuación a nivel regional o nacional. A nivel internacional, los acuerdos y convenios permiten llegar puntos de encuentro entre diferentes países para abordar políticas comunes respecto al medio ambiente.
Los ayuntamientos o las mancomunidades pueden elaborar ordenanzas municipales para la gestión de residuos urbanos, en la que se definan los requisitos básicos del modelo de gestión.
Medidas económicas
Son aquellas que influyen sobre los costes o beneficios de los distintos agentes económicos. Incentivan la dirección o modificación de sus acciones en un sentido favorable para el medio ambiente.
Actualmente se están aplicando dos tipos de medida económicas:
- Tasa por recogida de basura
Cantidad que hay que pagar al Ayuntamiento o Mancomunidad correspondiente para financiar el servicio de recogida de basura.
- Canon por producto
Se aplican para cubrir los gastos ecológicos relativos a productos potencialmente nocivos. Consiste en gravar a los consumidores por los productos más perjudiciales desde el punto de vista ambiental (fertilizantes, pesticidas, pilas, aceites lubricantes...).
Medidas tecnológicas
Aunque efectivos por sí solos son insuficientes para resolver los problemas ambientales. Han de complementarse con medidas de tipo político-legislativo y social.
Un ejemplo de medida tecnológica es el actual sistema de gestión de los residuos, que incluye tecnologías de transformación de productos como el reciclaje de las diferentes fracciones de residuos (papel y cartón, plástico, aluminio...).
Medidas sociales
Su objetivo es trabajar y modificar comportamientos individuales y sociales, favoreciendo el conocimiento y la creación de una conciencia ambiental. A nivel municipal pueden ser un instrumento esencial en la gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU).
El conjunto de instrumentos sociales pueden asimilarse con la educación ambiental. Un programa de educación ambiental busca mejorar algún aspecto concreto de la situación ambiental, permitiendo incidir tanto en la disminución de los impactos ambientales como en su prevención.
"La educación ambiental es una corriente internacional de pensamiento y acción. Su meta es procurar cambios individuales y sociales que provoquen la mejora ambiental y un desarrollo sostenible".
Ministerio de Medio Ambiente. "Libro blanco de la educación ambiental en España en pocas palabras." 1.999.
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