Las causas
Nuestro estilo de vida actual ha llevado la producción de desechos a un nivel extremo por varias razones:
Desarrollo industrial
La sociedad industrial lo tiene muy fácil para crear un producto a partir de materia prima. Esto se transforma en un consumo cada vez mayor de productos manufacturados, con la consiguiente producción de envases y embalajes.
La era del consumo
En nuestra sociedad, el consumo es un factor clave desde el punto de vista económico y cultural. H. Marcuse distinguía dos tipos de necesidades en relación con el consumo:
- Necesidades verdaderas o vitales (alimentación, vivienda, vestido,...),
- Necesidades falsas, determinadas por fuerzas sociales y culturales. Las personas pueden sentirse felices al satisfacer estas últimas, pero no han sido diseñadas pensando en ellas y en su felicidad, sino para aumentar el consumo y con él, la producción.
Este consumismo es determinante en la problemática de los residuos sólidos urbanos:
- Generación de productos de composición ajena a los materiales existentes en la naturaleza.
- Consumo generalizado de productos de usar y tirar.
- Excesivos envases y embalajes de los productos.
Crecimiento demográfico
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En los últimos dos siglos la población mundial ha pasado de 1.000 millones (hacia 1800) a 2.000 millones (1900), y en 1999 se alcanzaron los 6.000 millones. Las previsiones para el siglo XXI son variadas, pero se estima que hacia el año 2025 se puede llegar a 8.000 millones de habitantes/personas |
Sistema productivo poco eficiente
Al hablar de consumo, lo habitual es utilizar términos monetarios, que relacionan el consumo y las economías familiares, pero no lo que consumimos propiamente dicho; es decir, lo que gastamos del planeta.
El Requerimiento Total de Materiales (RTM) mide la cantidad de material (masa forestal, producción agrícola, pescado, pastos y todo tipo de minerales) usados en nuestra actividad productiva o deteriorados por ésta. Esta cantidad incluye aquellos materiales que entran en el proceso productivo pero no llegan a entrar en la economía, porque su vida útil finaliza antes de obtener el producto final.
En España este indicador se ha multiplicado por 45 en 40 años. Un crecimiento mucho más acelerado que el producido en el intervalo entre la prehistoria y ese momento. Hasta 1955 habíamos llegado a un RTM de 300 millones de toneladas anuales, desde entonces le hemos sumado otros 1.000 millones.
Por otro lado, gran parte de los materiales que entran en la economía se convierte en residuos en un corto plazo. En Alemania, por ejemplo, el 80% de estos materiales volvieron al medio como residuos en el plazo de un año.
Estos datos invitan a hacer cierta reflexión sobre los recursos:
- De los recursos no renovables tenemos disponible una cantidad finita. Luego, para poder disponer de ellos indefinidamente tendríamos que reciclarlos infinitas veces. Actualmente, entre un 80% y un 90% de los materiales que usamos son no renovables, y su grado de reciclaje es muy bajo.
- Los recursos renovables, en muchos casos se explotan a un ritmo mayor que el de regeneración, de forma que tienden al agotamiento; por ejemplo, los bosques, la pesca o el agua potable.
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