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Navarra y las energías renovables

Navarra es una Comunidad muy avanzada en la producción de energías renovables, sin embargo no se consigue contrarrestar el incremento de emisiones de dióxido de carbono (CO2), causantes del efecto invernadero, debido al aumento del consumo.
El consumo de energía es el principal componente –un tercio- de la huella ecológica de Navarra, siendo el factor que más afecta a la sostenibilidad de la Comunidad.

El consumo de energía en Navarra se ha duplicado en 20 años. En el último periodo, las tasas de crecimiento son del 6 por ciento anual, superiores a la media española (4 por ciento) y europea (2 por ciento). El sector transporte es el que más crece con tasas del 9 por ciento anual.

El consumo ha crecido a mayor velocidad que el PIB. La intensidad energética -indicador de eficiencia que relaciona el consumo de energía con el PIB- ha aumentado, al igual que en España y al contrario que en Europa.

Navarra ha conseguido grandes avances en la diversificación del gas y en la producción de energías renovables, especialmente la eólica. En 2000 se alcanzó la producción del 55 por ciento del consumo eléctrico, que representa un 15 por ciento del consumo global, un porcentaje de renovables muy superior a la media española y europea.

La producción de renovables evita la emisión de 356.000 toneladas de CO2 anuales, pero no consigue contrarrestar los efectos del incremento del consumo. En el periodo de 1990 a 2000, las emisiones de CO2 crecieron en un 42 por ciento. En Kioto, España se comprometió a un incremento de un 15 por ciento en un periodo de 20 años.

Las políticas europeas apuestan decididamente por:

- fomento de las energías renovables
- diversificación de fuentes, promoción del gas
- ahorro y eficiencia energética

Navarra, que ha conseguido grandes progresos en los dos primeros campos, tiene el desafío de avanzar en el ahorro y la eficiencia energética.


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