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Ozono troposférico

El ozono (O3) no se emite directamente en la atmósfera, sino que se forma en las capas inferiores debido a la reacción de los compuestos orgánicos volátiles y los óxidos de nitrógeno en presencia de luz solar. La formación de ozono es abundante y se observan concentraciones elevadas especialmente en los veranos con altas temperaturas. Los cambios meteorológicos contribuyen en gran medida a las  variaciones anuales en las concentraciones.

El ozono es un fuerte oxidante fotoquímico, cuya presencia en el aire tiene graves consecuencias sobre la salud y produce daños en los ecosistemas, en los cultivos y en los materiales.

Por inhalación, el ozono puede ser nocivo para las vías respiratorias y producir una disminución de la capacidad pulmonar, según los resultados de estudios epidemiológicos y toxicológicos, en personas y animales. El incremento de los niveles de ozono en verano parece que está asociado a una mayor mortalidad y morbilidad, a una disminución de la capacidad pulmonar, a la irritación de las vías respiratorias y al empeoramiento del asma.

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