Asbesto o Amianto
Definición
Las denominaciones amianto y asbesto provienen del Latín y del Griego respectivamente; la primera (amiantus) significa incorruptible y la segunda (asbestos) significa incombustible.
Ambos términos se usan indistintamente para designar un grupo de minerales metamórficos-fibrosos (amosita o asbesto marrón, crisotilo o asbesto blanco, crocidolita o asbesto azul, y las variedades fibrosas de tremolita, de actinolita, y de antofilita) que se encuentran de forma natural en el ambiente.
En función de su estructura cristalina se clasifican en Serpentinas (crisotilo) y Anfíboles (amosita,crocidolita, tremolita, actinolita y antofilita).
Propiedades
Los minerales de asbesto están formados por fibras largas, resistentes y lo suficientemente flexibles como para ser entrelazadas, soportando también las altas temperaturas. Debido a estas características el asbesto se ha utilizado en una gran variedad de productos manufacturados, principalmente en materiales de construcción (tejas para techado, baldosas y azulejos, productos de papel y productos de cemento), productos de fricción (embrague de automóviles, frenos, componentes de la transmisión), materias textiles termorresistentes, envases, empaquetaduras y revestimientos. Algunos productos de vermiculita o de talco pueden contener asbesto.
Las fibras de estos minerales tienen diámetros comprendidos entre 0,1 y 1,5 mm de diámetro, alcanzando longitudes superiores a las 50 mm. Debido a su tamaño, todos los tipos de fibras de asbesto son patógenos.
Fuentes y exposición
Los minerales de asbesto están ampliamente distribuidos en el ambiente. Pueden encontrarse en grandes depósitos naturales o como contaminantes presentes en otros minerales. Por ejemplo, el asbesto tremolita puede encontrarse en depósitos de crisotilo, vermiculita y talco. El asbesto se puede encontrar en suelos formados por la erosión de rocas que contienen asbesto. La manera más probable de exponerse al asbesto es a través de la inhalación de fibras de asbesto suspendidas en el aire. Estas fibras pueden provenir de fuentes naturales de asbesto o del desgaste o perturbación de productos manufacturados, como por ejemplo material aislante, frenos y embragues de automóviles, baldosas y azulejos, paredes de piedra seca, tejas para techado y cemento.
La exposición al amianto puede ser ocupacional, doméstica o ambiental. La ocupacional es la principal fuente de exposición y se da en personas que están expuestas en el ámbito laboral, como por ejemplo actividades desarrolladas en los sectores de la construcción, mantenimiento y restauración de edificios. En la exposición doméstica el amianto llega al hogar por vía indirecta y se da en los familiares de esos trabajadores, cuando entran en contacto con las fibras que quedan en la ropa de trabajo. La exposición ambiental afecta a las personas que residen cerca de un punto de emisión de amianto e inhalan el polvo de amianto disperso en el aire. Esta situación se puede dar en los países donde el subsuelo es rico en este mineral, como ocurre en algunas zonas de Turquía, Córcega y Chipre y en los países en donde se explota.
El agua potable puede contener asbesto procedente de fuentes naturales o de tuberías de fibrocemento que contienen asbesto.
Efectos
Las fibras de amianto se introducen en el organismo a través de las vías respiratorias, por lo que el riesgo de amianto es en función de la cantidad de fibras en suspensión existentes en el aire y del tiempo que dura la exposición.
La exposición al amianto puede ocasionar tres tipos de enfermedades irreversibles:
- Cáncer de pulmón: es la primera causa de muerte relacionada con el amianto en los pacientes expuestos. Todas las fibras de amianto pueden causar cáncer, aunque la crocidolita (amianto azul) es la más cancerígena de todas. Se cree que el amianto actúa como un cocarcinógeno junto al tabaco, cuya inducción de cáncer de pulmón es bien conocida. El cáncer de pulmón es una enfermedad con un período de latencia prolongado. Las manifestaciones clínicas del cáncer de pulmón incluyen la pérdida del apetito y de peso, el cansancio, el dolor torácico, la hemoptisis o expectoración de sangre y la dificultad respiratoria.

- Mesotelioma maligno: es el cáncer de la célula mesotelial y afecta a la pleura y al peritoneo en el 80 y 20% de los casos, respectivamente. Se suele producir en personas que han estado expuestas de forma laboral al amianto durante, al menos, 30 años antes, aunque en ocasiones se ha desarrollado en personas con exposiciones muy leves.
- Asbestosis: enfermedad pulmonar crónica producida por la inhalación de fibras de amianto. Las fibras penetran en los pulmones e irritan el tejido pulmonar, lo inflaman y provocan, a cabo de unos años, una fibrosis pulmonar (engrosamiento y cicatrización del tejido pulmonar). Puede pasar mucho tiempo (20 años o más) entre la exposición a las fibras de amianto y el comienzo de la enfermedad. El síntoma principal es una dificultad respiratoria que se va agravando a medida que progresa la enfermedad. También puede producir una tos seca y sensación de tirantez en el pecho.
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