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¿Cuáles son sus efectos?


Salud humana

A concentraciones elevadas el ozono induce problemas respiratorios y exacerbación del asma, pudiendo causar ligeras irritaciones en las mucosas del sistema respiratorio que provocan tos y sequedad de garganta.

A concentraciones mayores puede provocar un empeoramiento de la función pulmonar, malestar general, dolor de cabeza, disminución del rendimiento, fatiga, mareos, etc.
Si los niveles siguen aumentando (en torno a 240 mg m-3) se originan, además de los síntomas anteriores, náuseas, dolores pectorales al inspirar profundamente y disminución temporal de la capacidad pulmonar. Finalmente, una exposición prolongada a altas concentraciones puede alterar el sistema inmunológico del aparato respiratorio, volviendo a las personas más susceptibles a las infecciones del mismo.

Cambio climático

 El ozono troposférico absorbe la radiación infrarroja procedente de la Tierra, potenciando su calentamiento (efecto invernadero). No obstante, su contribución a este proceso es muy inferior a la de otros gases como dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, etc.

Vegetación
 
El ozono provoca daños en la vegetación que se manifiestan como lesiones foliares y reducción de las cosechas y la producción de semillas.
Entre los cultivos sensibles al ozono se encuentran calabacín, melón, tomate, uva, trigo, patata, alubias y alcachofa.


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